Siempre hay, de entre los cientos de libros que las editoriales y distribuidoras nos ofrecen a los libreros, ejemplares que no pasan inadvertidos.  «La librería ambulante» es uno de ellos no sólo por su sugerente título y su cuidada edición sino por ser un título hasta la fecha inédito en nuestro país pese a que fue publicado en 1917.

La editorial Periférica nos ofrece este clásico de la literatura norteamericana del autor Christopher Morley. Ambientado en la Norteamérica rural de principios de siglo XX y en sus paisajes idílicos nos acerca a la vida de los hermanos Andrew y Hellen McGill y en su apacible existencia en la granja que habitan desde hace 15 años. Andrew alterna las labores agrícolas de la granja con su afición por la escritura que le llevará a la publicación de un libro que le convierte en escritor de éxito mientras que Hellen, su hermana, siente que su vida languidece absorbida por las tareas domésticas. La paz de su hogar se verá alterada por la aparición del  quijotesco Roger Mifflin y su Parnaso ambulante. Así arranca esta historia que gira en torno al amor a los libros y a la literatura aunque no exenta de humor y aventuras.

Christopher Morley(1890-1957) nació en Haverford, Pensilvania. Estudió en Harverford College y posteriormente se matricularía en la universidad inglesa de Oxford para estudiar historia moderna durante tres años. De vuelta en Estados Unidos, se instaló en Nueva York y comenzó a trabajar en la editorial Doubleday. Pocos años después se convertiría, recorriendo Estados Unidos como columnista y reportero, en uno de los periodistas más prestigiosos de su época. Su primera novela, La librería ambulante, fue publicada en 1917, y en 1919 apareció The Haunted Bookshop (próximamente en Periférica). Su novela Kitty Foyle, publicada en 1939 y trasladada al cine con el mismo título (en España como Espejismo de amor), fue uno de los grandes éxitos de crítica y público del momento. Y su protagonista, Ginger Rogers, obtuvo un Oscar por su papel como Kitty. Inteligente, lúcido y sofisticado, fue un escritor de éxito y al mismo tiempo un escritor de culto. Sutil humorista, dijo de sí mismo que amaba tanto a Shakespeare como al Conan Doyle de las aventuras de Sherlock Holmes. Sin embargo, su dos grandes maestros fueron compatriotas suyos: Walt Whitman y Mark Twain.

Librería Marianela