La organización recuerda que venimos acumulando años de inflación, muy por encima de los sueldos medios, provocando índices altos de endeudamiento familiar
La Asociación de Consumidores y Usuarios en Red, CONSUMUR, ha comenzado el año haciendo una valoración de la conocida “cuesta de enero”, no solamente centrándose en el resentimiento de las economías domésticas tras el mes de diciembre, con las compras de Navidad y Reyes, sino en esas subidas que todos los años vemos aplicadas en servicios y productos básicos.
En este sentido, el Presidente de la organización, Roberto Barceló Vivancos, recuerda como a lo largo del año “se consolidan al alza la mayoría de los precios de productos y servicios básicos para el ciudadano que, normalmente, no tienen retorno, lo que genera un efecto inflacionario que repercute de modo sensible en lo que podemos llamar la economía familiar, desacompasada de la macroeconomía por muy bien que esta vaya en términos generales, ya que no solemos notar esas bondades de modo directo en lo que nos toca de verdad, en nuestros bolsillos”.
El IPC previsto para 2026 apunta hacía lo que se ha considerado su nivel óptimo del 2%, que hay que valorar como positivo, no obstante Barceló apunta que “no significa que no hayamos acumulado de años anteriores una inflación, en algunos años muy fuertes, que han estado muy por encima de los sueldos medios, lo que ha provocado un mayor desequilibrio del ahorro familiar y un mayor endeudamiento, teniendo en cuenta también las importantes subidas de los tipos de interés habidas, aunque lleven un periodo de estabilización más ajustado a la realidad social”
En relación a la economía real para este año, CONSUMUR advierte que se van a producir subidas en servicios y productos esenciales para el consumidor para mantener una vida mínimamente digna como la vivienda, con incrementos que cuadruplicarán al IPC, o los productos básicos de alimentación con un fuerte componente inflacionarios en algunos de ellos, la energía eléctrica sobre todo la del mercado libre o las telecomunicaciones, las hipotecas, los seguros, las tasas municipales sobre todo de basura y agua, o los transportes aéreos, peajes, entre otros que podríamos mencionar.
Finalmente, el Presidente de CONSUMUR, manifiesta que “el hecho de una subida de pensiones y sueldos públicos o la bajada el gas regulado o la estabilidad momentánea de los impuestos, o los transportes públicos estatales, no puede resultar engañoso por los efectos directos e indirectos y de otras situaciones acumuladas de déficit en la economía familiar que año tras año supone una importante pérdida de poder adquisitivo”
Aunque también considera, como una cuestión que debería ser motivo de análisis, que “la mayoría de las veces, vemos cómo el gasto que se realiza por parte de las familias, incluso en aspectos no esenciales, tampoco se corresponde, por su fuerte volumen, a la percepción que se tiene de la marcha de la economía en general y, por tanto, el gasto que se lleva a cabo en no pocas ocasiones está muy por encima, de lo que supuestamente ingresamos o ahorramos”.
