Desde 1967, el 2 de abril, coincidiendo con la fecha del nacimiento del escritor danés Hans Christian Andersen, se la celebra el Día Internacional del Libro Infantil con el fin de promocionar los libros infantiles y juveniles y la lectura entre los más jóvenes.
Cada año, la IBBY (Organización Internacional para el Libro Juvenil), elige un tema e invita a un autor importante del país a escribir un mensaje para los niños del mundo y a un reconocido ilustrador para el diseño de un póster. Este año le corresponde la sección a Lituania (en 2018 fue Letonia), que difunde el mensaje y la ilustración de Kęstutis Kasparavičius (1954), y algunos de cuyos libros ha publicado en español Fondo de Cultura Económica y Thule.
A continuación, os vamos a ofrecer algunos de los libros que destacan entre la amplia oferta de títulos destinados al público más joven. La colección «De la cuna a la luna» del autor Antonio Rubio y el ilustrador Oscar Villán y editada por Kalandraka, es ya un clásico de la literatura infantil, títulos como Cocodrilo, Miau, Veo Veo, Luna o Zapato, entre otros, atrapan a los niños con sus pictogramas poéticos, sus llamativas imágenes y su ritmo de lectura.
La editorial Combel, especializada en literatura infantil y juvenil, nos muestra como algunos recursos extraídos de la tradición oral y el cuento popular pueden ser una excelente ayuda en este primer paso lector, ya que sitúan al niño ante la expectativa de una estructura fija, a veces repetitiva, que le dará una cierta previsión de lo que quizá ocurre en la historia que está leyendo. La colección Caballo consta de una serie de libros para primeros lectores organizada en tres niveles: ¡Arre, caballito!, Trote y Galope, según el grado de dificultad creciente y que constituye una herramienta útil para padres y madres, así como para los profesionales de la enseñanza para despertar la ilusión de los lectores por abrir un libro y sentir que entran en un mundo nuevo.
El álbum ilustrado ha sido uno de los pilares de la recuperación del sector del libro en los últimos años, lo que nos hace una idea de la importancia que tiene la literatura infantil y juvenil para el sector. Un buen ejemplo es el título, Los lobos que vinieron a cenar, editado por Beascoa y secuela de uno de los libros infantiles más vendidos de los últimos años. Es la historia de una ovejita, cuatro lobos hambrientos y unos valientes animales del bosque dispuestos a evitar la catástrofe. Pero a veces las cosas no son lo que parecen…
Después de que la ovejita y el lobo se convirtieran en los mejores amigos en la La ovejita que vino a cenar, las cosas se complican para hacer comprender al mundo esta insólita amistad… Como cuando la ovejita invita a sus amigos a jugar a casa y estos huyen despavoridos al ver al lobo. O como cuando el lobo invita a sus amigos a cenar y tiene que recordarles, una y otra vez, que la ovejita no es la cena. ¿Entenderá algún día el mundo que un lobo y una ovejita pueden ser… amigos? Un cuento extraordinario que cuestiona nuestras limitaciones y rompe los estereotipos.
El autor e ilustrador Roberto Santiago consiguió atrapar a los lectores con su aclamada colección Los Futbolísimos, en la que con una acertada combinación de fútbol y misterio se ha convertido en uno de los autores favoritos de los lectores más jóvenes. Su más reciente creación, Los forasteros del tiempo, está protagonizada por una familia, los Balbuena, que vive en Moratalaz y que se enfrentarán a mil aventuras viajando a través del tiempo.
Y por último, para cerrar la sección, nada mejor que recomendar una lectura de un clásico como es la Odisea publicada por SM, en esta ocasión puesto a la alcance de los lectores en forma de atractivo cómic. La historia de Ulises en su vuelta a Ítaca al terminar la guerra de Troya. Allí le espera su mujer Penélope. Pero el viaje estará lleno de obstáculos que Ulises debe superar. Un libro imperecedero cuya historia sigue cautivando a los lectores a lo largo de los siglos.